SUCEDIÓ EN BROOKLYN
Es 1928 en Brooklyn. Detrás del mostrador de la tienda de caramelos hay un muchacho de ocho años. Tiene cara de simplón, pero un brillo...
Es 1928 en Brooklyn. Detrás del mostrador de la tienda de caramelos hay un muchacho de ocho años. Tiene cara de simplón, pero un brillo especial en la mirada. Levanta con desgana la vista al escuchar las campanillas de la puerta que anuncian la llegada de un cliente. Ese anciano que entra tan despacio acaba de interrumpirle la lectura de Amazing Stories en el mejor de los momentos. ꟷHola, muchacho ꟷdice el anciano cuando por fin llega al mostradorꟷ, buenos días. Veo que tienes un buen surtido de revistas. ¿Te queda el último número de Amazing? Llevo un par de...
